El género de los bullet heaven y horde survivors ya está bastante saturado. Desde el éxito de Vampire Survivors hemos visto toda clase de propuestas intentando repetir su fórmula: entrar a un escenario, eliminar cientos de enemigos, subir de nivel y construir una combinación de habilidades cada vez más absurda.
Ground Zero Hero pertenece claramente a esta familia, pero tiene suficiente personalidad como para no sentirse simplemente como otro clon del género.

Desarrollado prácticamente en solitario por Rowan Edmondson y publicado por Acclaim, uno de esos nombres históricos que muchos jugadores veteranos recordarán por títulos como Turok o NBA Jam, este juego nos lleva a un mundo postapocalíptico donde sobrevivir significa aceptar que probablemente terminaremos siendo tan mutantes como las criaturas que estamos eliminando. Y esa es precisamente su mayor gracia.
Bienvenido al yermo
En Ground Zero Hero controlamos a Radboy, un superviviente que recorre diferentes zonas devastadas mientras elimina hordas de criaturas mutadas.
La estructura resulta inmediatamente familiar para cualquiera que haya jugado un horde survivor. Entramos a un escenario con un objetivo concreto, generalmente relacionado con eliminar determinada cantidad de enemigos, y conforme avanzamos la cantidad y peligrosidad de las criaturas comienza a aumentar.
Al principio todo parece relativamente controlable. Después la pantalla empieza a llenarse. Y eventualmente estamos rodeados por monstruos intentando convertirnos en parte del paisaje radioactivo. La diferencia está en cómo hacemos más poderoso a nuestro personaje.
Si no puedes vencer a los mutantes… conviértete en uno
Los enemigos eliminados dejan una sustancia mutante que debemos recoger para subir de nivel. Cada vez que lo hacemos podemos seleccionar nuevas mutaciones que funcionan como las mejoras tradicionales dentro de una run.
Pero aquí las mejoras no se limitan simplemente a decir: “+10 % de velocidad”. Ground Zero Hero convierte esas estadísticas en transformaciones completamente absurdas. Podemos desarrollar una tercera pierna para movernos más rápido, modificar nuestro cuerpo para obtener nuevos ataques o incluso adquirir la capacidad de poner huevos explosivos que dañan a todo aquello que tenga la mala suerte de estar cerca.
Y las cosas solamente se vuelven más ridículas conforme acumulamos mutaciones.
Esta es probablemente una de las mejores ideas del juego porque hace que la evolución de nuestra build también tenga una representación visual. En muchos survivors terminamos una partida con quince habilidades diferentes funcionando alrededor del personaje.
Aquí terminamos siendo directamente una aberración nuclear construida a partir de nuestras decisiones durante la run. En otras palabras, no estamos recogiendo armas para convertirnos en una máquina de matar. Estamos convirtiendo nuestro propio cuerpo en esa máquina.
No solamente tienes que preocuparte por tu vida
Ground Zero Hero también incorpora algunos pequeños elementos de supervivencia que modifican bastante el ritmo habitual del género.
Además de nuestra barra de vida tenemos otro medidor relacionado con nuestra capacidad de resistir las condiciones del yermo.
Y aquí aparece uno de los recursos más importantes de todo este apocalipsis: los dulces. Sí. Caramelos.
Mientras recorremos el escenario tendremos que encontrarlos y consumirlos para mantener este medidor bajo control. Si se agota comenzaremos a perder vida progresivamente. Eso significa que no podemos preocuparnos únicamente por esquivar enemigos y recoger experiencia. También tenemos que estar pendientes de nuestros recursos y decidir cuándo vale la pena desviarnos para buscar algo que nos permita permanecer un poco más de tiempo en el exterior.
Una mecánica sencilla, pero suficiente para introducir algo más de presión dentro de la fórmula tradicional del género.
Cuando cae la noche cambia el juego
El ciclo de día y noche es probablemente otro de los elementos más interesantes de Ground Zero Hero. Durante el día podemos concentrarnos principalmente en eliminar mutantes, recolectar recursos y desarrollar nuestra build.
Pero cuando llega la noche aparecen enemigos considerablemente más peligrosos, entre ellos esqueletos y vampiros. Y enfrentarlos no siempre resulta una buena idea.
Cuando comienza a oscurecer podemos buscar una tapa de alcantarilla y refugiarnos bajo tierra. Una vez dentro podemos recuperar parte de nuestra vida y decidir si queremos guardar la partida para continuar posteriormente o simplemente pasar inmediatamente la noche y regresar al exterior. Parece una mecánica pequeña, pero agrega una decisión interesante.
Podemos intentar permanecer afuera y aprovechar mejor nuestro tiempo, arriesgándonos contra criaturas mucho más peligrosas, o retirarnos y proteger nuestra run. Es una capa de riesgo y recompensa que consigue diferenciarlo un poco de otros juegos donde simplemente debemos sobrevivir una cantidad determinada de minutos.
Además, la posibilidad de guardar durante una run resulta especialmente conveniente en un género donde muchas veces abandonar una partida significa perder todo el progreso de esa sesión.
Morir también forma parte del progreso
Como ocurre con muchos roguelites, nuestra muerte no significa comenzar completamente desde cero. Durante las partidas podemos conseguir chapas, que funcionan como moneda permanente.
Después de caer regresamos y podemos utilizarlas para desbloquear mejoras pasivas que permanecerán disponibles en nuestras siguientes partidas. Más resistencia, mejores estadísticas y diferentes ventajas nos permiten regresar al yermo un poco mejor preparados.
Así que Ground Zero Hero mezcla dos tipos de progresión. Por un lado tenemos las mutaciones temporales que construyen nuestra build durante cada intento. Por otro están las mejoras permanentes que lentamente fortalecen a nuestro personaje entre runs.
Una estructura conocida dentro del género, pero que funciona especialmente bien aquí porque constantemente tenemos la sensación de estar creando algo nuevo, incluso después de haber muerto.
Los Simpsons sobrevivieron al apocalipsis
Otro de los elementos que inmediatamente llama la atención es su apartado artístico.
Ground Zero Hero utiliza ilustraciones 2D con una estética que recuerda claramente al trabajo de Matt Groening, particularmente Los Simpsons, mezclada con la ciencia ficción grotesca y exagerada de Rick and Morty. Y no se trata simplemente de una comparación visual. El propio Rowan Edmondson ha reconocido estas influencias dentro del estilo artístico del juego.
El resultado funciona especialmente bien porque acompaña perfectamente la idea de las mutaciones. Nuestro personaje puede desarrollar extremidades adicionales, deformarse completamente y adquirir habilidades cada vez más ridículas sin que nada parezca fuera de lugar. Todo el mundo parece diseñado como si una caricatura para adultos hubiera sobrevivido a una explosión nuclear.
También es difícil no encontrar ciertos ecos de Futurama, especialmente por esa mezcla entre ciencia ficción, criaturas extrañas y humor absurdo.
Pero Ground Zero Hero consigue utilizar esas referencias para construir una identidad propia. No intenta hacer que su apocalipsis sea deprimente. Lo convierte en algo grotesco, colorido y deliberadamente ridículo.
Otro dato que hace todavía más interesante al proyecto es que detrás de Ground Zero Hero encontramos principalmente a Rowan Edmondson, quien se encargó de gran parte del desarrollo, incluyendo programación, arte, animaciones y música.
Es uno de esos proyectos donde resulta evidente que existe una idea muy concreta detrás de todo.
Edmondson ha explicado que parte del concepto apareció cuando comenzó a preguntarse cómo sería un juego inspirado en Vampire Survivors que realmente incorporara vampiros y elementos de supervivencia. De allí terminaron apareciendo ideas como el ciclo de día y noche, los enemigos nocturnos y algunas de las mecánicas que hoy diferencian al juego.
Y resulta curioso que precisamente Acclaim sea quien termine publicándolo. La histórica compañía regresó recientemente al mercado apostándole a proyectos independientes mucho más pequeños, y Ground Zero Hero encaja perfectamente dentro de esa nueva identidad.
Es extraño, exagerado y definitivamente no pretende tomarse demasiado en serio.
Entonces… ¿vale la pena Ground Zero Hero?
Ground Zero Hero no reinventa el género de los horde survivors.
Seguimos recorriendo escenarios mientras eliminamos cantidades absurdas de enemigos, recogemos experiencia, elegimos mejoras y tratamos de construir una combinación suficientemente poderosa para sobrevivir. Pero introduce suficientes elementos para darle personalidad propia.
Las mutaciones que modifican nuestro cuerpo, el sistema de toxicidad y dulces, el ciclo de día y noche, los refugios, la progresión roguelite mediante chapas y especialmente su estética de caricatura postapocalíptica consiguen que cada partida tenga algo más que simplemente ver números aumentando. Y probablemente ese sea su mayor mérito.
En un género donde muchos juegos parecen competir por encontrar una nueva forma de lanzar miles de proyectiles sobre la pantalla, Ground Zero Hero decidió hacer algo diferente: convertirnos poco a poco en el monstruo más peligroso del yermo.
Nuestra Valoracion:
Graficos: 9
Audio: 7
Jugabilidad: 8
Duracion: 8





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