Los juegos tácticos suelen compartir una característica que puede espantar a algunos jugadores y enamorar a otros: son lentos. No porque no pase nada, sino porque buena parte de la partida ocurre primero dentro de tu cabeza.

Infinity: HexaDome Tactics entra directamente en esa categoría.

Aquí cada movimiento invita a pensar no solamente en lo que vas a hacer durante tu turno, sino en lo que probablemente podrá hacer el rival después. Cuántos puntos de acción tienes, hasta dónde puede desplazarse uno de tus personajes, qué habilidad conviene reservar y qué tan expuesto quedará después de realizarla.

En algunos momentos terminas creando casi tu propio algoritmo mental.

“Si muevo este personaje hasta aquí, todavía me quedan puntos para atacar. Pero el rival puede desplazarse hasta esta zona. Si gasto una acción adicional puedo bloquearlo… aunque entonces quizá no pueda defender el objetivo durante el siguiente turno”.

Ese es, precisamente, uno de los mayores atractivos del juego.

Aunque visualmente tenemos luchadores enfrentándose dentro de una arena futurista, Infinity: HexaDome Tactics no gira principalmente alrededor de eliminar enemigos.

El objetivo fundamental es controlar determinados espacios del escenario.

Estas zonas son relativamente pequeñas y dominar una de ellas puede ser tan sencillo —al menos sobre el papel— como mantener dentro una mayor cantidad de personajes de tu equipo que el rival.

Pero conseguirlo es otra historia.

Mover un personaje hacia una zona significa también exponerlo. El enemigo puede empujarlo, atacarlo, bloquearlo o simplemente colocar suficientes unidades dentro para quitarte el control.

Por eso el combate funciona más como una herramienta para manipular el tablero que como el objetivo principal.

Puedes tener delante personajes que claramente se presentan como rivales, pero la verdadera victoria está en mantenerlos a raya, desplazar sus posiciones y conseguir que tu equipo domine el espacio correcto en el momento adecuado.

Esto hace que HexaDome tenga algo bastante interesante: puedes estar ganando una batalla sin necesidad de haber destruido prácticamente a nadie.

El juego está ambientado dentro del universo Infinity, creado por Corvus Belli, un escenario de ciencia ficción que originalmente nació alrededor de sus juegos de miniaturas.

Dentro de ese mismo universo encontramos Aristeia!, un juego de mesa centrado precisamente en el HexaDome, una especie de deporte futurista donde diferentes combatientes se enfrentan dentro de arenas mientras buscan controlar objetivos y superar al equipo rival.

Infinity: HexaDome Tactics lleva esa idea al videojuego y la transforma en un título táctico por turnos.

No necesitas conocer previamente Infinity ni Aristeia para entender lo que está sucediendo, pero conocer este origen ayuda bastante a comprender por qué el juego trata sus enfrentamientos más como un espectáculo deportivo que como una guerra tradicional.

El tutorial comienza explicando conceptos bastante básicos: movimiento, acciones, ataques y control del mapa.

Pero la cosa empieza a ponerse mucho más interesante cuando aparecen las cartas.

Durante una partida podemos utilizar diferentes cartas tácticas empleando nuestros puntos de acción. Algunas permiten mejorar temporalmente a los miembros de nuestro equipo, mientras otras pueden perjudicar directamente al rival.

Y ahí aparece una de las mejores capas estratégicas del juego.

Puedes haber calculado perfectamente lo que debería pasar durante los próximos movimientos, pero una carta puede cambiar completamente la situación.

Una mejora utilizada en el momento indicado puede permitir que uno de tus personajes sobreviva, alcance una posición inesperada o consiga recuperar una zona que parecía perdida.

De igual manera, una carta ofensiva puede arruinar una jugada que el rival llevaba preparando durante varios turnos.

Esto obliga a no pensar únicamente en las acciones disponibles sobre el tablero, sino también en las posibles herramientas que todavía pueden aparecer durante el enfrentamiento.

La campaña parece centrarse principalmente en Gata, una novata que comienza su camino dentro del HexaDome.

A través de ella empezamos a descubrir que detrás de este supuesto deporte futurista existe mucho más que simples enfrentamientos.

Patrocinios, mentorías, intereses comerciales y algunas prácticas bastante cuestionables comienzan a aparecer alrededor de los participantes.

Esto permite que el juego tenga una narrativa que acompaña las batallas sin quitarles demasiado protagonismo.

El formato se acerca bastante al de una novela visual durante algunas conversaciones, utilizando ilustraciones para presentar los diferentes momentos de la historia antes y después de los enfrentamientos.

Steam también indica que el juego utiliza inteligencia artificial generativa en dos apartados concretos.

El primero es la voz opcional del comentarista. Los diálogos fueron escritos por el equipo, mientras que la voz utiliza síntesis mediante IA. Además, esta función puede desactivarse desde las opciones.

El segundo caso aparece en algunas imágenes de la novela visual. Según explican los desarrolladores, los diseños parten de sus propios modelos 3D, ilustraciones y capturas del juego, utilizando IA como asistencia para trasladarlos al estilo 2D antes de que los artistas realicen correcciones y retoques.

Personalmente, no considero que este uso sea especialmente problemático, sobre todo porque el estudio explica claramente dónde se utilizó y para qué.

Independientemente de la opinión que cada jugador tenga sobre estas herramientas, la transparencia siempre debería ser lo mínimo exigible.

Aquí, al menos, Blindspot Games no intenta esconderlo.

Infinity: HexaDome Tactics no intenta acelerar demasiado su fórmula.

Es un juego pausado, calculado y claramente dirigido hacia quienes disfrutan observar un tablero durante varios segundos antes de tomar una decisión.

El verdadero desafío no consiste solamente en encontrar la mejor jugada posible durante tu turno.

También debes calcular cuántos recursos estás gastando, qué podrá hacer el rival después y qué tan fácil será mantener la posición que acabas de conseguir.

Las cartas añaden además una dosis suficiente de incertidumbre como para impedir que cada enfrentamiento se convierta simplemente en una fórmula matemática.

Y quizá esa sea la mejor forma de describirlo:

Infinity: HexaDome Tactics es un juego donde ganar no significa necesariamente derrotar al rival, sino conseguir que el rival termine jugando la partida que tú habías planeado varios turnos atrás.

Para los jugadores que disfrutan la estrategia pausada, el control territorial y pensar cada movimiento antes de ejecutarlo, el HexaDome puede convertirse en un lugar bastante interesante donde pasar unas cuantas horas

Nuestra Valoracion:

Graficos: 6

Audio: 6

Jugabilidad: 8

Duracion: 7

6.75