Es difícil ver Grim Trials en movimiento y no pensar inmediatamente en Hades. El estilo de sus combates, las animaciones, su estructura roguelite y, por supuesto, el hecho de que prácticamente toda nuestra aventura esté relacionada con el Inframundo hacen inevitable la comparación.

Pero Grim Trials tiene una diferencia bastante importante desde su propia premisa: aquí no llegamos siendo una poderosa figura de la muerte. Somos prácticamente unos novatos.

Nuestra protagonista es Avelin, una joven que murió antes de tiempo y terminó en una Academia donde deberá prepararse para convertirse en una Parca. Allí, los aspirantes reciben el particular nombre de “capullos”, porque todavía están en proceso de convertirse en verdaderos Segadores.

Y para conseguirlo tendremos que superar las llamadas Grim Trials.

La estructura de cada run está construida alrededor de arenas hexagonales conectadas entre sí, cuando entramos en uno de estos hexágonos debemos superar lo que encontremos en su interior para desbloquear nuevas conexiones y continuar avanzando.

No todos contienen lo mismo. Algunos están completamente llenos de enemigos, mientras que otros pueden ofrecernos cofres con pociones o depósitos donde conseguir materiales que posteriormente serán importantes para nuestro equipamiento.

Esto hace que durante cada Trial avancemos poco a poco por una red de hexágonos hasta alcanzar nuestro objetivo final: la arena donde nos espera el jefe.

Pero los hexágonos de combate tienen además otra función fundamental dentro del roguelite
Cada vez que conseguimos eliminar a todos los enemigos de una de estas arenas recibimos una recompensa: podemos escoger entre tres Bendiciones.

Estas funcionan como las mejoras temporales con las que iremos construyendo nuestra build durante esa run.

Sus efectos pueden modificar considerablemente nuestra manera de jugar, podemos conseguir mayor velocidad, recuperar vida, hacer que nuestro dash también provoque daño, aumentar la cantidad de proyectiles que dispara nuestra ballesta o incluso aplicar efectos como veneno a nuestros ataques a distancia.

Esto significa que las decisiones que tomamos después de cada combate van definiendo poco a poco nuestro estilo para esa Trial.
Quizás terminemos construyendo una Avelin mucho más enfocada en los ataques a distancia, potenciando nuestra ballesta y sus proyectiles. En otra run podemos favorecer nuestra movilidad, supervivencia o buscar mejoras que complementen mejor nuestros ataques cuerpo a cuerpo.

Y aquí aparece también un detalle bastante interesante de la ambientación. Los nombres de estas Bendiciones hacen referencia a deidades relacionadas con la muerte procedentes de diferentes culturas, integrando diferentes interpretaciones de la muerte dentro del particular Inframundo que propone Grim Trials.

Además, al tratarse de mejoras temporales, cuando comenzamos una nueva Trial debemos volver a construir nuestra build desde cero.

Avelin puede llevar simultáneamente un arma cuerpo a cuerpo y otra a distancia, y podemos alternar entre ambas durante los enfrentamientos.
Para los ataques a distancia encontramos diferentes tipos de ballestas, mientras que el arsenal melee ofrece mayor variedad, incluyendo guadañas, hachas y martillos.

Tener acceso permanente a ambos tipos de ataque permite adaptarnos rápidamente a diferentes situaciones.
Podemos entrar directamente al combate para causar daño cuerpo a cuerpo y utilizar nuestra ballesta cuando mantener las distancias resulte más conveniente.

Las propias Bendiciones también pueden potenciar uno de estos estilos, haciendo que la combinación entre las mejoras que encontramos y las armas que llevamos termine definiendo nuestra estrategia durante cada expedición.

Pero conseguir mejores armas y equipamiento depende de otro de los sistemas donde Grim Trials empieza a encontrar personalidad propia.

Durante nuestras runs conseguimos diferentes materiales que posteriormente podemos llevar de regreso a la Academia para fabricar armas, armaduras y pociones.

Sin embargo, el crafting no consiste únicamente en reunir los materiales necesarios y presionar un botón.
Al fabricar un objeto aparece un pequeño minijuego de precisión.

Se nos presenta una circunferencia con diferentes puntos y una guía que se desplaza sobre ella. Nuestro objetivo es seleccionar cada punto exactamente cuando la guía pase por encima.
Mientras mayor sea nuestra precisión, mejor será la bonificación obtenida por el objeto, si conseguimos acertar perfectamente todos los puntos, nuestra creación obtiene su máxima bonificación desde el momento de ser fabricada y no tendremos necesidad de mejorarla.

Si fallamos alguno, podemos volver a reunir los materiales necesarios y recraftear ese mismo objeto para intentar conseguir un resultado mejor.

Y esto no está limitado únicamente a las armas.
La misma filosofía se aplica a las diferentes especialidades disponibles en la Academia, incluyendo armería, sastrería y elaboración de pociones.

Es un detalle relativamente pequeño, pero consigue algo importante: fabricar nuestro equipamiento también requiere participación del jugador.
No basta con haber encontrado los materiales durante una Trial. Conseguir el mejor resultado también depende de nuestra precisión.

Todas estas decisiones terminan poniéndose a prueba cuando alcanzamos el último hexágono y aparece el jefe.

Curiosamente, los jefes que enfrenté hasta ahora no me parecieron excesivamente difíciles. Llegar hasta ellos sí puede serlo.

Atravesar las diferentes arenas, sobrevivir a los enemigos y conseguir llegar al final en buenas condiciones termina siendo una parte considerable del desafío, una vez frente al jefe, el combate depende principalmente de nuestra capacidad para reconocer sus patrones de ataque, hay que saber cuándo podemos acercarnos, cuándo atacar y, especialmente, cuándo esquivar.

Al principio podemos recibir bastante daño simplemente por desconocer sus movimientos, pero después de entender qué hace cada jefe y aprender a leer sus ataques, los enfrentamientos se vuelven considerablemente más manejables.

No se trata tanto de encontrarnos frente a una enorme barrera de dificultad, sino de aprender la pelea y ejecutarla correctamente.

Aquí también encontramos una diferencia importante entre las Bendiciones obtenidas durante una Trial y la progresión general de Avelin. Al terminar una run, independientemente de si conseguimos derrotar al jefe o terminamos muriendo durante el recorrido, habremos cosechado una determinada cantidad de almas.

Estas almas se convierten en puntuación que permite aumentar nuestro nivel. Cada nuevo nivel nos permite continuar desarrollando nuestro árbol de habilidades, consiguiendo mejoras permanentes que hacen que Avelin sea progresivamente más poderosa.

Tenemos entonces dos sistemas funcionando simultáneamente, las Bendiciones construyen nuestra build temporal durante cada Trial, mientras que nuestro nivel, árbol de habilidades y equipamiento representan la progresión permanente entre una run y la siguiente.

Por eso incluso una expedición fallida puede aportar algo.

Regresamos, mejoramos, preparamos nuestro equipamiento y volvemos a intentarlo.

La Academia funciona como el gran hub de Grim Trials, pero afortunadamente no se siente simplemente como un menú tridimensional lleno de NPC esperando eternamente a que interactuemos con ellos.

Conforme completamos Trials y avanzamos en diferentes misiones, los personajes también se mueven. no siempre estarán esperando exactamente en el mismo lugar.

Podemos encontrarlos en otras zonas de la Academia, recibir nuevas quests secundarias y continuar desarrollando nuestras relaciones con ellos.

Esto genera una pequeña pero importante sensación de movimiento. Parece que estos personajes tienen algo que hacer mientras nosotros estamos ocupados intentando sobrevivir en el Inframundo y que sus vidas no se detienen simplemente porque Avelin decidió comenzar otra Trial.

Además, seguir sus interacciones permite conocer mejor tanto a estos personajes como a nuestra propia protagonista y su historia.

De esta manera, regresar después de una run no significa únicamente revisar estadísticas, fabricar una nueva arma y volver a salir, también existe esa curiosidad por recorrer nuevamente la Academia para descubrir qué ha cambiado, dónde están ahora sus habitantes y qué tienen para contarnos.

La historia termina desarrollándose poco a poco mientras nosotros seguimos jugando.

Hay que reconocerlo. La comparación con Hades es inevitable.

No solamente por el estilo de sus combates, las animaciones o porque nuestra aventura transcurra alrededor del Inframundo.
También está presente en su propio loop jugable: entrar en una arena, eliminar enemigos, escoger entre diferentes mejoras y construir una build que desaparecerá cuando termine nuestra run.

La influencia está ahí y Grim Trials tampoco necesita esconderla.

La pregunta realmente importante es si existe algo detrás de esa primera comparación. Y después de jugarlo, creo que sí.

La estructura mediante hexágonos conectados, la búsqueda de materiales durante las expediciones, las Bendiciones inspiradas en deidades de diferentes culturas, la combinación permanente entre armas melee y a distancia y, especialmente, un sistema de crafting donde fabricar el mejor objeto también depende de nuestra habilidad empiezan a darle su propia personalidad.

A eso se suma una Academia cuyos personajes cambian conforme progresamos y que consigue utilizar los momentos entre runs para continuar desarrollando su historia.

Pero sobre todo existe una idea que conecta bastante bien todos estos sistemas. Avelin todavía no es una Parca. Es una aprendiz, cada Trial sirve para conseguir materiales, cosechar almas, descubrir nuevas Bendiciones, aumentar nuestro nivel, fabricar mejor equipamiento y aprender a enfrentarnos a enemigos que inicialmente podían parecernos complicados.

Nosotros aprendemos poco a poco cómo funcionan sus sistemas mientras Avelin avanza en su propio camino para convertirse en una verdadera Parca. Grim Trials no puede escapar de la enorme sombra de Hades, y probablemente tampoco pretende hacerlo.

Pero debajo de esa influencia hay suficientes ideas interesantes como para construir una identidad propia y hacer que valga la pena acompañar a Avelin durante sus pruebas.

Nuestra Valoracion:

Graficos: 8

Audio: 9

Jugabilidad: 9

Duracion: 8

8.5