Los juegos electrónicos se han convertido en una opción de carrera que lleva a los deportistas a formarse, competir y ganar torneos de gran importancia para sobresalir a nivel internacional. 

Si bien en un principio los deportes electrónicos se consolidaron para muchos como un hobbie y una alternativa divertida para pasar el tiempo, la realidad es que los torneos que se realizan en torno a ellos vienen animando y empoderando a los jóvenes para que se la jueguen y entren a participar en diferentes categorías; primero a nivel local, y posteriormente a nivel regional e internacional. Es así como los avatares más reconocidos en esta escena ya hacen parte de diferentes equipos, participan y obtienen premios  y, como cualquier otro deportista, reciben salarios. 

Participar en el Logitech G Challenge, uno de los mayores torneos latinoamericanos de eSports, se ha convertido en un hito para los deportistas del continente y para el mercado que se está desarrollando. El campeonato, cuya final se celebrará en Ciudad de México este año, en este momento se encuentra realizando las rondas clasificatorias en diferentes latitudes de centro y Sudamérica; por eso, quienes avancen y salgan victoriosos de las finales regionales -que están previas a jugarse durante el mes de agosto-, tendrán su tiquete de ida y regreso ganado, así como todos los gastos de hospedaje y alimentación incluidos, para viajar al país azteca a competir por el título y convertirse en campeones. 

El portal a un nuevo mundo, es como describen  los jugadores que han saboreado la gloria de ser los ganadores de esta importante competencia organizada por Logitech G. “La primera sensación que deja el torneo es un reconocimiento al trabajo. La contribución es grandísima, las ofertas que llegan, ayudan a nuestra profesionalización y a crecer”, comenta Daniel Mendoza, participante y finalista del Logitech G Challenge Brasil 2018. 

Y es que los eventos de este tipo, que en los últimos años han ganado reconocimiento y espacio en la virtualidad, están seduciendo una gran cantidad de jóvenes. Así lo demuestran las cifras que exponen que solo en la final mundial de League of Legends de 2018, se alcanzó una recepción de más de 200 millones de espectadores vía streaming. 

La disciplina y la perseverancia se vuelven entonces parte fundamental de la vida de un gamer. “La experiencia, del año pasado en Brasil, fue muy emocionante por la oportunidad que se abre, de medirse y enfrentarse a rivales internacionales. En la versión que estamos próximos a disputar en México quiero que todos mis compañeros sientan lo mismo que yo. Estamos preparándonos para ganar y traer el título a Colombia.”, expresó Julián Escobar, integrante de Mad Lions, vigente campeón de la LVP.

Otra de las alternativas que llama la atención de los gamers, una vez se profesionalizan, es el hecho de que en la industria de los esports ya existe un mercado de pases entre los equipos, donde un jugador tiene la posibilidad de pasar de uno a otro. La facturación de esta práctica, a hoy, supera los tres o cuatro millones de dólares y, por eso, ser fichados por un equipo que los patrocine y les ofrezca un sueldo y una estabilidad, es ahora un proyecto de vida.