En el mundo de los roguelike deckbuilders el nombre de slay he spire es un referente, tanto que encontramos ya un buen mercado de mecanicas conocidas, por lo que ver propuestas que intenten romper el molde siempre es motivo de celebración. Rainbow Legends llegó con una premisa sumamente vistosa y colorida que, sobre el papel, promete revolucionar la forma en que jugamos nuestras cartas.

Un gran juego de pensar y dominar el campo

Lo mejor de Rainbow Legends es, sin duda, su núcleo jugable. Aquí el daño no es un simple intercambio de números matemáticos; el verdadero fuerte está en el control del territorio.

El título te obliga a pensar milimétricamente antes de activar cualquier carta, calculando cómo las formas geométricas van a pintar el tablero para asegurarte una buena cantidad de territorio al final de cada turno. Esta mecánica, que coquetea con los rompecabezas tácticos, se siente fresca, adictiva y sumamente satisfactoria cuando logras encerrar al rival.

Fuera de los combates, el juego mantiene muy bien el ritmo estratégico. El mapa principal ofrece una progresión constante donde podemos ir mejorando nuestras cartas sobre la marcha, dotando a la partida de capas de personalización profundas.

Además, añadidos como las runas (estructuras explosivas o dobles) y, muy especialmente, el Modo Puzle —donde debes cubrir el mapa a la perfección con recursos limitados—, son un tremendo acierto que limpia el paladar entre intentos y demuestra lo bien planteada que está la lógica del juego. Todo esto entra muy bien por los ojos gracias a un apartado visual pixel art colorido y unos diseños de personajes con una marcada personalidad.

Las grietas en el arcoíris: Desbalance y barreras de contenido

Lamentablemente, la experiencia no tarda en volverse cuesta arriba, y no siempre por las razones correctas. A medida que avanzas hacia las zonas más profundas del mapa, la curva de dificultad sufre un pico injusto. El balanceo brilla por su ausencia en los compases avanzados; ciertos enemigos y jefes cuentan con ventajas tan desmedidas en el tablero que la estrategia pasa a un segundo plano, obligándote a depender de tener una build absolutamente perfecta o, de lo contrario, sufrir una derrota inevitable.

A este desbalance se le suma una de las barreras más molestas para un juego de cartas: su traducción. En un género donde necesitas entender con precisión milimétrica el efecto de cada reliquia o habilidad, encontrarse con textos incompletos o mal traducidos arruina por completo la planificación, llevándote a cometer errores por pura confusión.

Por otro lado, es necesario hablar de su sistema de progresión. Para ser justos, el juego te otorga un personaje inicial con el que puedes jugar, experimentar y disfrutar de la mecánica base sin inconvenientes. Sin embargo, los desarrolladores decidieron implementar mecánicas estilo Gacha para desbloquear al resto del elenco. El problema real de esto no es que el juego sea injugable desde el principio, sino que te expone a un bloqueo de contenido: si la suerte no te acompaña con el gacha, te quedarás estancado sin la posibilidad de conocer ni experimentar todo el potencial, las clases y las mecánicas adicionales que los creadores pretendían mostrarnos.

Finalmente, el apartado sonoro peca de bastante austero; salvo por los efectos al colocar cartas o reclamar territorio, el juego se siente demasiado silencioso y carece de una banda sonora potente que acompañe la tensión de las batallas.

Rainbow Legends tiene los cimientos de un deckbuilder sobresaliente. Su propuesta geométrica de controlar el tablero, el diseño de sus puzles y la mejora de cartas en el mapa son brillantes. Si bien es totalmente disfrutable en sus primeras horas con el personaje inicial, su falta de balanceo en el endgame, una traducción deficiente y la dependencia del azar gacha para ver todo el plantel de héroes evitan que la experiencia sea redonda.

Es un juego recomendado si te apasiona la estrategia lógica y tienes paciencia con sus picos de dificultad, pero si buscas un bucle completamente pulido y un desbloqueo tradicional, quizás sea mejor esperar a que los desarrolladores ajusten sus números y refinen la accesibilidad de su contenido

Nuestra Valoracion:

Graficos: 9

Audio: 5

Jugabilidad: 5

Duracion: 6

6.25