La pregunta de “¿Podré vivir haciendo lo que me gusta?” Comienza a cobrar sentido entre los amantes de los videojuegos.



¡Paren el mundo, me quiero bajar! Una carrera basada en la información.

Vivimos en una época de cambios vertiginosos. Hace 20 años teníamos que ir a una biblioteca a buscar información, hace 10 años esa información estaba ante nosotros en un computador de escritorio y justo ahora la tenemos en tiempo real en nuestros teléfonos, algo que hace 20 años jamás hubiéramos imaginado (Al menos quienes tenemos un promedio de edad entre 25 y 35 años). El mundo de los videojuegos también ha avanzado de manera absurdamente rápida y juegos que nos parecían la panacea en su momento de ver la luz en el mercado, ahora parecen tan simples que nos asombra cómo pudieron ser el pináculo de su especie en su nacimiento.

Actualmente podemos hacer cosas que de pequeños jamás imaginamos que podrían realizarse más allá de la ciencia ficción, como hablar por celular, realizar videollamadas, vender o comprar cosas de manera rápida y sencilla al otro lado del mundo e incluso hacer videojuegos. Lo que antes parecía ser una labor titánica que solamente se podría imaginar como un producto de la ficción, ahora no es más que una simple realidad de la mano de la internet y mucha dedicación.

Producir juegos Indie: ¿Un largo, duro y complicado camino?

¿Realmente es algo difícil? ¿Habrá alguien que compre lo que está en mi mente? ¿En verdad podré vivir de ello? ¿Habrá alguien cerca -en mi país- que quiera apoyar mis ideas? ¿Podré vivir haciendo lo que me gusta? son algunas preguntas que quienes buscan crear contenido y generar videojuegos de manera independiente tienen que experimentar en su día a día. 

Pero vayamos por partes. Seguramente debe ser muy costoso el aprender a diseñar videojuegos, ¿no? La respuesta, en realidad, es un tranquilizante No. En nuestro país, el Servicio Nacional de Aprendizaje -SENA-, cuenta actualmente con carreras técnicas y tecnológicas relacionadas con programación y creación de videojuegos, lo cual abre un panorama sólido para quienes quieren ver al desarrollo gamer como un negocio factible y rentable.

¿Habrá alguien que compre lo que está en mi mente? Quizás una vez haya aprendido a diseñar un videojuego termine trabajando para un gigante de la escena gamer, como Microsoft, Sony o Riot, al fin de cuentas esas compañías absorben todo lo que tocan, ¿no? En realidad, no tiene por qué ser así. Si bien es cierto que existe la posibilidad de crear contenido para compañías más grandes de manera exitosa y con alta calidad -como es el caso de Efecto Studio, una de las compañías desarrolladoras de videojuegos indie más grandes de Colombia-, también es cierto que se puede lograr avanzar en el mercado con ideas originales y que no vayan ligadas a compañías más grandes. Un ejemplo encantador de hace ya un par de años fue Cuphead, desarrollado por un equipo de trabajo independiente que logró, con mucho esfuerzo y dedicación, llegar a la cima. De hecho, según el Ministerio de Tecnologías de Información y Comunicaciones -MINTIC-, la Universidad de los Andes y Proexport, el 32% del contenido digital actual está dedicado a la creación de videojuegos.

¿Habrá alguien cerca -en mi país- que quiera apoyar mis ideas? La afortunada respuesta es un agradable Sí. Actualmente, iniciativas como el Torneo Indie de la Unión de E-Gamers de Colombia, que está siendo materializado gracias a la página “Tan Grande y Jugando” – link http://tangrandeyjugando.com/  – , buscan no solamente que el jugador sea el protagonista, sino que las nuevas ideas en desarrollo de videojuegos hechos en Colombia se abran un espacio en el mercado, buscando que los nuevos talentos en desarrollo de videojuegos tengan una oportunidad para mostrar su trabajo. 

Al final…

En lo personal, considero que a la escena del desarrollo Indie le queda un camino largo, muy largo por recorrer. Sin embargo, creo que no es un camino imposible y también pienso que hay ganas, hay talento y hay dedicación, lo cual hará que más temprano que tarde podamos ver juegos muy exitosos hechos en nuestro país compitiendo con juegos de talla internacional sin ninguna clase de desventaja técnica ni comercial. 

Lo único que los desarrolladores necesitan es mostrar su trabajo para que éste sea apreciado, eso es algo que te sugiero tengas en cuenta a la hora de considerar el adquirir un videojuego hecho por alguien de tu país.